Corrupción peperoni y sus explicaciones.


Los partidos políticos no estamos, por desgracia, a salvo de casos de corrupción, ni tener que hacer frente a contratiempos. Pero ante casos de corrupción lo que no se debe hacer nunca es amparar con versiones inverosímiles que te sitúen al borde del ridículo más esperpéntico. Y eso es lo que está haciendo el PP ante las informaciones publicadas en estos pasados días. En uno de los episodios esperpénticos del PP es ante el caso aparecido en los medios de comunicación sobre “el Jaguar que le regaló Francisco Correa a Jesús Sepúlveda, secretario de Acción Electoral del partido y subordinado, por tanto, del secretario general Arenas y del entonces vicesecretario y director de las campañas de 1996 y 2000, Mariano Rajoy. El episodio del Jaguar da credibilidad a la acusación de Garzón contra el ex alcalde”. Aunque también trascendió en días pasados la grabación del sumario en la que Correa afirma: «Le dije a Bárcenas, dile a tu amigo Sepúlveda que me debe el Range Rover… que me iba a dar una obrita o algo». Sí algo queda claro es que destacados miembros del aparato del PP mantenían estrechas relaciones con la trama de Correa, una circunstancia que Rajoy no puede seguir ignorando. No basta ya con las fotos de familia ni con ofrecer explicaciones inverosímiles, porque la gente no es tonta.

Esta trama no es superficial y ocasional en el PP sino que podemos pensar que esta muy dentro del propio aparato del partido y que fue creciendo y desarrollándose. Empezó con la prestación de algunos servicios, luego la organización de actos y, más tarde, las conexiones con alcaldes y altos cargos para recalificaciones ilegales de terrenos y lucrativos contratos. El PP no puede cerrar los ojos a la responsabilidad, pero tampoco puede echar balones fuera y atacar al poder judicial y su independencia. El PP necesita una profunda reflexión sobre unos hechos que revisten una enorme gravedad, no solo para su partido, sino para toda la carrera política.

En definitiva el PP no puede dar lecciones a nadie, más si cuando mantiene en sus puestos a los serones, fabras, camps, espías y más sustratos de la corrupción de los peperonis.

 

3 comentarios en “Corrupción peperoni y sus explicaciones.

  1. Si el artículo 89 de la Ley de Bases de Régimen Local (1985) establece que “El personal al servicio de las entidades locales estará integrado por funcionarios de carrera, contratados en régimen de derecho laboral y personal eventual que desempeña puestos de confianza o asesoramiento especial” ¿Cómo puede el ciudadano@ , trabajad@r o sindicalist@ denunciar el tráfico de empleo público existente en los cargos de confianza?

    Supongo que lo único que le queda es la pataleta, cuando se haga consciente de ello, porque verdaderamente este fraude a la democracia tendrá que arreglarlo los políticos cambiando la legislación.

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