La Participación eje principal de la política local de los socialistas.


El PSOE desde hace tiempo lleva demandando y proponiendo impulsar un modelo de Ayuntamiento más cercano a la ciudadanía. Una de nuestras principales preocupaciones y compromisos o apuestas más importantes es conseguir que los ciudadanos recuperen la confianza en la labor que desarrollan los poderes públicos, en este caso la gestión y administración de nuestros bienes culturales, patrimoniales, económicos y demás. Abogamos por la prestación de servicios a la ciudadanía con fórmulas que se adecuen en una ciudad que se encuentra en continuo avance, progreso y modernización, ya que nuestra ciudad tiene un gran potencial y unas buenas expectativas de futuro.

Treinta años después de las primeras elecciones democráticas parece haber llegado la hora de revisar la maquinaria de la política local. Concebir la participación como primera línea de contacto entre los ciudadanos y el conjunto de los mecanismos institucionales, o definir la política local como una escuela de democracia, puede parecer hoy día, todavía, que se traten de tópicos bien intencionados, delante del aparente desprestigio de la política. Unos poderes locales participativos pueden demostrar que las instituciones públicas no están sólo por encima de los ciudadanos, para extraer recursos, en beneficio de los profesionales de la política, sino que esas instituciones emanan de la sociedad para resolver problemas colectivos.

El ciudadano lo que ve es el final del proceso, no siendo partícipes, por imposición histórico-política, del resto de pasos intermedios. Una gran dificultad a la que se enfrenta la Administración Local es el no tener las ideas claras sobre cómo los ciudadanos ven sus servicios ni sobre cómo quieren que sean. Es más, tampoco se tiene una opinión compartida, gobierno y ciudadanía, de qué ciudad queremos. Y más importante aún, se desconoce si se está en condiciones de constituir una comunidad capaz de debatir y decidir sobre los asuntos de interés general con la participación de todos sus miembros.

La participación entraña una ciudadanía activa que va más allá del mero individuo-cliente perdido en medio de farragosos procesos burocráticos y entra en la arena política como individuo-participante. Para conseguir dicho objetivo se debe ir más allá de una organización meramente eficiente. Se tendría que dar paso a una institución, además, participativa, con capacidad de detectar los problemas y dar las posibles soluciones.

La propuesta que venimos realizando los Socialistas consiste primordialmente, en ofrecer un servicio de atención personal al ciudadano. Porque los socialistas entendemos la política municipal como un espacio abierto a la participación, nos comprometemos, mediante una serie de mecanismos a la transparencia en la vida pública local, la lucha contra la especulación urbanística, la creación de Oficinas de Control Presupuestario, la publicidad de los Registros de Intereses de Bienes y Actividades, la pluralidad en las Empresas Públicas y en los órganos de control de los medios locales de información y comunicación, las Comisiones de vigilancia en la contratación pública, y la regulación de una Carta de Derechos Ciudadanos respecto al funcionamiento de los servicios, así como la defensa y garantía de los derechos de la ciudadanía.

Quienes creemos que la mejor opción de progreso es el socialismo, entendemos que entra dentro de nuestra labor no sólo apoyar las iniciativas existentes, sino también investigar qué nuevas vías de participación ciudadana pueden abrirse y fomentarlas. Porque la participación aparece ya no como una alternativa, sino como una necesidad, como una exigencia de la ciudadanía.

Siento que estamos viviendo un momento histórico en el que las posibilidades de cambio hacia una vida mejor, hacia una Marbella Ciudadana que está al alcance de nuestras manos. Estamos iniciando, ya hemos iniciado, la Segunda Gran Modernización de nuestro país, una modernización basada en una nueva descentralización y en una apuesta por los derechos de ciudadanía y por lo valores democráticos como elementos de cohesión social, territorial y de prosperidad económica.

Esperanza y mucho optimismo, porque creo que demos demostrar, con hechos, que los valores los aplica una mayoría y un Gobierno Local valiente. Un Gobierno lleno de riqueza social, cultural y económica.

La Marbella de la ciudadanía, la cual hemos deseado, la que merecemos y la que queremos crear. Una ciudad que no la puede, ni la debe, construir los Socialistas en solitario, ni el Gobierno Local, ni los partidos, sino que se trata de un proyecto común, avalado por las mayorías: una mayoría social, una mayoría política y una mayoría ciudadana. Una que debemos, ahora más que nunca, construir entre todas y todos. Por eso es un proyecto tan apasionante, lo que tanto deseábamos es ahora más posible que nunca.

Uno de los procesos más importantes que se ha desarrollado dentro de las sociedades democráticas avanzadas es la creación de nuevos espacios de participación de los ciudadanos en las decisiones políticas. Y no sólo es a nivel local el que se ve estimulado gracias a este desarrollo, sino que cada vez está más presente en otros niveles superiores.

En este sentido, trabajamos los Socialistas, como instrumento para un debate que incentive la aparición de esas nuevas fórmulas de participación. Y queremos que mediante contactos con los distintos colectivos de la sociedad se conviertan en un punto de encuentro que estimule el intercambio de información y la difusión de las nuevas ideas.

Ahí está nuestra fuerza que es mantener vivo el más importante latido político, el mayor latido ciudadano la participación. Y esa es la meta que nos hemos propuestos los Socialistas para Marbella, porque una Marbella mejor es posible, porque nos merecemos una Marbella Mejor.

Y creo que ningún antídoto mejor para evitar la desconexión entre el movimiento asociativo y el representativo es el cambio que queremos conseguir. Sólo con nuestro compromiso lograremos el cambio que queremos ver, el cambio que predicamos, seremos capaces de vencer la desconfianza “motivada” que la ciudadanía y las organizaciones ciudadanas han manifestado en muchos momentos hacia los partidos políticos.

Por eso es importante que seamos concientes de varios aspectos. Que la ciudadanía, las organizaciones, los sindicatos, los colectivos, los movimientos sociales son fundamentales e necesarias. Que los Partidos políticos, mejor dicho los partidos políticos valientes, son también necesarios. Que sólo cuando la ciudadanía establece relaciones de confianza y comparten objetivos, se enciende el mayor motor de transformación que la historia ha conocido, se activa el deseo de la mayoría.

Por eso queremos que no se constituya sólo en un instrumento a manos del Partido para dialogar con la sociedad, sino una verdadera herramienta de transformación social en manos de todas las asociaciones, colectivos y movimientos de esta ciudad.

Estoy convencido de que podemos elaborar potentes herramientas para la renovación democrática: con ella podría entrar mucho aire fresco en una administración local desacreditada, en crisis económica e incapaz de sacar adelante a nuestra ciudad.
Debemos crear el marco necesario para la participación donde se deberá incluir una memoria participativa en la que se incluyan las aportaciones de las entidades sociales afectadas.

Donde se desarrollaría el derecho de acceso a los medios de comunicación públicos por parte de las organizaciones sociales. Con el debate supondría también una gran oportunidad para actualizar los mecanismos de participación los cuales son necesarios cambiar ya, con carácter de urgencia. En definitiva, vamos a conseguir una verdadera revolución en la participación social de Marbella.

Participación. Transparencia. Hechos. Políticas de progreso. Esa es “La Marbella Ciudadana” que queremos, una Ciudad que atiende a la mayoría y respeta a las minorías, una ciudad que no olvide a nadie, sin exclusiones, sin excluidos…

Si hay un rasgo común que identifica a los hombres y mujeres socialistas en su compromiso político y social es la defensa de los derechos de ciudadanía, y por tanto la defensa de la democracia participativa, complemento necesario de la democracia representativa.

Ante todo esto y desde esta tribuna deseo manifestar mi compromiso de seguir trabajando para sacar adelante el Reglamento de Participación Ciudadana, una apuesta vecinal, apuesta por unos Presupuestos Participativos, descentralizar la Administración Local con el Plan de Accesibilidad Administrativa ya hace tiempo presentado a la sociedad marbellera y que se refleja en el borrador presentado por la Delegación de Participación de este Ayuntamiento, apuesta por la creación de una Delegación de la Infancia y creación de un Foro de Participación, apostar por una Marbella Ciudad Digital, un PGOU participativo y por la creación de un Registro de Asociaciones Local, además de un sinfín de proyectos encaminados a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que iremos presentando a la ciudadanía.

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